En el Mundial 2026, el verdadero talento está en cómo te relacionas
Economía, Emprendedores, Empresas | Comments are Closed | 25 junio, 2026 | 0
Cipri Quintas, experto en Inteligencia Relacional, advierte de que el 85 % de las oportunidades profesionales surgen a través de relaciones personales, y que eventos como el Mundial son el mayor laboratorio de networking del planeta.
Mientras 48 selecciones compiten por la Copa del Mundo en México, Estados Unidos y Canadá, millones de profesionales de todo el planeta viven el torneo como una oportunidad única para hacer negocio y estrechar vínculos. El networking alrededor del Mundial 2026 mueve ya miles de millones de dólares. Pero, ¿cuántos de esos encuentros se traducen en relaciones reales? Cipri Quintas, referente en Inteligencia Relacional de Habla Hispana, pone el foco en la brecha entre acumular contactos y construir conexiones auténticas.
Un Mundial de relaciones, no solo de fútbol
En las gradas y en los palcos corporativos, sin embargo, el marcador importaba menos que las tarjetas de visita intercambiadas. Empresas de toda Latinoamérica y Europa aprovechan el torneo para reunir a clientes, partners e inversores en un entorno que, a diferencia de una sala de juntas, activa las emociones y baja la guardia.
Según datos publicados en el contexto del torneo, hasta el 50 % de los empresarios logra cerrar acuerdos relevantes en espacios de networking emocional como los grandes eventos deportivos. El Mundial 2026, con 48 selecciones y más de 100 partidos, amplifica ese efecto a una escala sin precedentes.
«El Mundial es el mayor evento de networking del planeta porque combina lo que más une a las personas: emoción compartida, conversación espontánea e identidad colectiva. Es el entorno perfecto para entender por qué las relaciones de confianza generan más oportunidades que cualquier técnica de ventas.»
— Cipri Quintas
Experto en Inteligencia Relacional
La trampa del contacto vacío
Sin embargo, Cipri Quintas advierte de que la mayoría de los profesionales confunde presencia con conexión. «Rodearse de personas influyentes en un partido no genera automáticamente relaciones valiosas. El networking superficial —el intercambio de tarjetas sin seguimiento, la foto para LinkedIn sin conversación real— es el error más extendido en entornos de alta visibilidad», señala la experta.
La Inteligencia Relacional, disciplina que Quintas lleva más de una década desarrollando y enseñando en España, propone un enfoque radicalmente distinto: antes de acumular contactos, identificar con quién quieres construir una relación de verdad, y activar los mecanismos emocionales que convierten un encuentro casual en un vínculo duradero.
Tres claves para aprovechar el Mundial como palanca de relaciones reales
- Elige conversación sobre cantidad. Una conversación profunda con una persona vale más que saludar a veinte. El entorno mundialista invita a la dispersión; la Inteligencia Relacional propone ir a lo esencial.
- Usa la emoción compartida como punto de partida. El gol, el penalti, la tensión del partido abren canales emocionales que ninguna sala de juntas puede replicar. Quien sepa leer ese momento y trasladarlo a la conversación profesional, tiene una ventaja extraordinaria.
- El seguimiento es donde viven las oportunidades. La mayoría del valor del networking no nace en el evento, sino en lo que ocurre después. Un mensaje personalizado que recuerde el momento compartido puede iniciar una relación profesional para años.
España juega el partido de sus relaciones
Con el próximo partido de la selección española frente a Uruguay, el cual se disputa se disputará en la madrugada del viernes 26 al sábado 27 de junio de 2026 a las 2:00 AM, y con el liderato del Grupo H y la clasificación para las rondas eliminatorias en juego, el interés mediático y social en España alcanzará uno de sus niveles más altos del verano.
Cipri Quintas considera que este momento es también una oportunidad para que las empresas españolas reflexionen sobre su cultura relacional.
«En España tenemos una cultura relacional extraordinaria de puertas afuera. Somos calurosos, empáticos y generosos en el trato personal. El problema es que rara vez llevamos esa capacidad al entorno profesional de forma intencional. Lo que la Inteligencia Relacional enseña es precisamente eso: hacer consciente lo que ya sabemos hacer de forma intuitiva, y aplicarlo con propósito», concluye Quintas.