La inteligencia artificial y la realidad aumentada (RA) se están integrando en las operaciones cotidianas de muchas organizaciones, introduciendo nuevas posibilidades comerciales como la prueba virtual de productos en aplicaciones de compras. Además, otros sectores como la educación o la sanidad están explorando su potencial para mejorar la interacción de las personas con el contenido digital.
En este sentido, la IA permite que las aplicaciones de RA sean más receptivas y prácticas. Gracias al aprendizaje automático, los sistemas de realidad aumentada pueden ajustarse en tiempo real según las interacciones del usuario. Y es que la inteligencia artificial ayuda a otros sistemas a reconocer rostros, objetos y el entorno con mayor precisión.
Realidad aumentada con IA: interacciones más destacadas
A continuación, vamos a revisar las interacciones más destacadas entre estas 2 tecnologías de vanguardia.
Reconocimiento de objetos con IA en RA
Las aplicaciones de RA necesitan reconocer e interactuar con objetos del mundo real para funcionar eficazmente. Así, la IA, mediante la visión artificial, ayuda a los sistemas de RA a identificar objetos, rastrear el movimiento y superponer elementos digitales de forma realista. Esto es especialmente importante en aplicaciones móviles asistidas por RA para compras, donde los usuarios pueden colocar muebles virtuales en una habitación o probarse ropa digitalmente. Tales capacidades son necesarias para que estos elementos aparezcan de forma natural en el entorno, lo que hace que las interacciones se sientan más reales.
Mapeo facial y espacial para un mejor seguimiento
El reconocimiento facial permite que la RA se ajuste al espacio que intenta potenciar. De este modo, el seguimiento facial con IA se utiliza en filtros y aplicaciones de maquillaje virtual, como las que se pueden disfrutar en Snapchat e Instagram.
Por su parte, el mapeo espacial ayuda a las aplicaciones de RA a comprender la profundidad y el posicionamiento, lo que mejora la precisión de funciones como la navegación en interiores y las experiencias de salas de exposición virtuales. La IA perfecciona estos procesos, permitiendo que los elementos de RA permanezcan fijos incluso cuando los usuarios se mueven.
Asistentes virtuales con IA en RA
El procesamiento del lenguaje natural (PLN) es otra área donde la IA aporta valor a la RA. Asistentes de voz como Siri y Alexa ya utilizan IA para procesar y responder comandos, y ahora se está utilizando tecnología similar en aplicaciones de realidad aumentada.
Los asistentes de RA con IA pueden proporcionar navegación guiada en centros comerciales, museos y aeropuertos, ofreciendo indicaciones en tiempo real mediante superposiciones de datos. La inteligencia artificial también ayuda a estos asistentes a comprender diferentes idiomas y acentos, lo que mejora la accesibilidad para los usuarios.
En definitiva, la interacción entre RA e IA está motivando que las experiencias cotidianas sean más interactivas y prácticas. Tanto a nivel comercial como en otros ámbitos de interés general, se están utilizando soluciones de superposición visual impulsadas por sistemas inteligentes para mejorar la interacción y simplificar procesos complejos.