Cada año, alrededor de 5.000 jóvenes salen del sistema de protección en España al alcanzar la mayoría de edad. Leire, Linda y Ashley explican que, para ellas, cumplir 18 años no supuso únicamente un paso simbólico hacia la adultez: significó enfrentarse a responsabilidades para las que pocos jóvenes están preparados.
Encontrar una vivienda, acceder al mercado laboral, continuar estudiando, gestionar una economía propia o desarrollar habilidades para la vida independiente son retos complejos para cualquier joven. Más aún para las y los jóvenes que crecen en el sistema de protección, quienes afrontan ese camino sin una red familiar de apoyo, sin un hogar al que volver, sin referentes cercanos y, en muchas ocasiones, sin recursos económicos suficientes, se ven obligados a construir su futuro prácticamente desde cero.
El riesgo de abandono educativo, desempleo, exclusión social o problemas de salud mental aumenta cuando la transición a la vida adulta se produce de forma precipitada y en soledad. Por eso, el acompañamiento durante esta etapa resulta fundamental para que estos jóvenes puedan desarrollar todo su potencial y construir un proyecto de vida estable.
Preparar la emancipación desde los 16 años
En Nuevo Futuro trabajamos para que este tránsito a la vida adulta no llegue de forma abrupta. La preparación para la emancipación comienza desde los 16 años, una etapa en la que los adolescentes empiezan a adquirir competencias y herramientas que les permitirán afrontar el futuro con mayor autonomía. A través de un acompañamiento educativo y emocional personalizado, desde los hogares se trabajan aspectos como: la continuidad de los estudios y la formación profesional, la orientación laboral y la búsqueda de empleo, la gestión de la economía personal, las habilidades domésticas y la vida independiente, la toma de decisiones y la planificación del futuro, o el fortalecimiento de la autoestima y la confianza.
El objetivo es que, cuando llegue el momento de abandonar el sistema de protección, los jóvenes dispongan de recursos, capacidades y apoyo para afrontar esta nueva etapa con mayores garantías.
La educación, la mejor oportunidad
La educación y la formación son herramientas fundamentales para romper ciclos de vulnerabilidad y abrir nuevas oportunidades. Sin embargo, muchos jóvenes tutelados se ven obligados a priorizar su supervivencia económica frente a sus estudios una vez alcanzan la mayoría de edad.
“Por eso es tan importante que puedan seguir contando con apoyo una vez salen del sistema de protección. Permitir que continúen su formación, accedan a estudios superiores o desarrollen una cualificación profesional aumenta significativamente sus posibilidades de acceder a un empleo de calidad y construir un futuro estable”, señala Leonor, responsable de uno de los hogares de emancipación de Nuevo Futuro.
Leonor añade que también “es muy importante la ayuda a la toma de decisiones de manera reflexiva, el sentimiento de competencia de que ellas valen, aportarles seguridad”. Invertir en la educación formal y en la salud emocional de estos jóvenes no solo transforma sus vidas, también contribuye a construir una sociedad más justa, inclusiva y con más oportunidades para todos.
Una responsabilidad compartida
Como explica la directora general de Nuevo Futuro, Miriam Poole, “la emancipación de los jóvenes que salen del sistema de protección no puede ser una responsabilidad exclusiva de las entidades sociales. Es un desafío que requiere el compromiso del conjunto de la sociedad”.
“Administraciones públicas, empresas, centros educativos y ciudadanía tienen un papel clave para garantizar que ningún joven quede atrás precisamente en el momento en que más apoyo necesita. En Nuevo Futuro creemos que ningún joven debería enfrentarse solo a una etapa tan decisiva. Con el apoyo de socios, donantes y colaboradores podemos seguir acompañando a quienes necesitan una oportunidad para continuar estudiando, desarrollar sus capacidades y construir el futuro que imaginan”, añade.
Ayúdanos a acompañar su futuro
Miles de jóvenes salen cada año del sistema de protección con sueños, talento y ganas de construir su propio camino. Lo que muchas veces les falta es una red de apoyo que les permita hacerlo.
Hazte socio de Nuevo Futuro y ayúdanos a que más jóvenes puedan seguir estudiando, adquirir las habilidades necesarias para la vida independiente y afrontar su emancipación con las oportunidades que merecen.
Porque cumplir 18 años no debería significar quedarse solo. Porque todos los jóvenes tienen derecho a imaginar y construir un futuro mejor.