Esta semana damos uno de esos pasos que marcan un antes y un después. Completamos el traslado de nuestros equipos a la nueva fábrica de Fondonet (también en Novelda) y culminamos así un proceso que hemos desarrollado de manera progresiva durante los últimos meses. Una nueva etapa para Carmencita que empieza a tomar forma, definitivamente, bajo un mismo techo.
El camino comenzó hace ya tiempo con el traslado de buena parte de nuestra actividad productiva a las nuevas instalaciones y ha continuado por fases para garantizar en todo momento el funcionamiento habitual de la compañía. A lo largo del verano se han ido incorporando diferentes equipos, entre ellos Recursos Humanos y Calidad, y esta semana se suman el resto de las áreas que todavía permanecían en nuestras anteriores instalaciones, como Comercial, Marketing o Exportación.
Con este último movimiento completamos un proceso especialmente importante para nosotros. Las nuevas instalaciones se convierten definitivamente en el gran centro de nuestra actividad y en la infraestructura desde la que queremos impulsar el próximo ciclo de crecimiento de Carmencita.
Un proyecto que mira al futuro
Nuestra nueva fábrica cuenta con 27.000 m2 de superficie construida y ha supuesto una inversión de 25 millones de euros. Pero sus dimensiones explican solo una parte del proyecto. Fondonet integra producción, logística, laboratorio, I+D y nuevos espacios de trabajo y conocimiento. Una planta concebida para incorporar más tecnología, automatización, trazabilidad y eficiencia a nuestra actividad diaria y preparada para acompañar nuestro crecimiento durante las próximas décadas.
Actualmente contamos con capacidad para producir 152 millones de unidades al año, una cifra que prevemos elevar hasta los 240 millones en los próximos diez años. Además, disponemos de terrenos para desarrollar otros 18.000 m2 en futuras fases. Nuestro nuevo centro de I+D y laboratorio está también ya plenamente operativo e integrado en las instalaciones, reforzando una de las áreas estratégicas para el futuro de Carmencita: la investigación y el desarrollo de nuevos productos, aplicaciones y soluciones alrededor del sabor.
Mucho más que un centro de producción
Pero Fondonet quiere ser mucho más que una gran fábrica. Hemos querido crear un lugar en el que pasen cosas. Un espacio abierto, vivo y pensado para que las personas puedan trabajar, encontrarse, aprender, compartir conocimiento y descubrir el universo Carmencita de una manera diferente.
La luz natural, la presencia de plantas y los grandes espacios diáfanos forman parte de una nueva manera de entender nuestro entorno de trabajo. La tecnología está integrada en todo el edificio a través de pantallas, soluciones interactivas y nuevos recursos que nos permitirán también enseñar y contar mejor qué hacemos y cómo lo hacemos.
El nuevo centro será igualmente un lugar para recibir. Clientes, profesionales, instituciones, estudiantes, cocineros o expertos podrán acercarse a nuestras instalaciones y descubrir desde dentro nuestra relación con las especias, los aromas y el sabor.
Entre los nuevos espacios habrá también zonas para detenerse y compartir un café, así como un centro de lectura con una selección viva y actualizable de publicaciones y libros relacionados con la gastronomía, las especias, la alimentación, la innovación y otros ámbitos vinculados a nuestra actividad.
Un museo vivo para contar de dónde venimos
Nuestra historia tendrá igualmente un espacio propio. El proyecto contempla la creación de un museo y activo sobre Carmencita, concebido no como una exposición estática, sino como una experiencia capaz de explicar cómo hemos evolucionado desde nuestros orígenes hasta convertirnos en la compañía que somos hoy.
Productos, imágenes, documentos, objetos, tecnología y contenidos variados nos permitirán recorrer nuestra historia y, al mismo tiempo, entender cómo ha cambiado nuestra forma de producir, innovar y relacionarnos con la sociedad. Porque conocer de dónde venimos es también una manera de explicar hacia dónde queremos ir.
La Escuela de las Especias, un espacio para aprender y experimentar
Uno de los proyectos más especiales de esta nueva etapa será la futura Escuela de las Especias, un espacio concebido para compartir y generar conocimiento alrededor de un mundo que conocemos bien y que todavía tiene muchísimo por descubrir. Un lugar para aprender haciendo. Para organizar catas, pruebas de producto, demostraciones, encuentros, talleres y charlas. Y para reunir alrededor de una misma mesa a chefs, cocineros, investigadores, profesionales de la alimentación y expertos procedentes de diferentes ámbitos.
La Escuela de las Especias contará además con la participación del Basque Culinary Center, reforzando su vocación de convertirse en un punto de encuentro entre gastronomía, conocimiento, investigación y formación. Queremos que sea un espacio dinámico, capaz de evolucionar y de recibir continuamente nuevas ideas, profesionales y experiencias. Una escuela que permita conocer mejor las especias, pero también investigar cómo utilizarlas, combinarlas y llevarlas hacia nuevos territorios gastronómicos.
Nuestra nueva casa
Con la llegada esta semana de los últimos equipos culminamos definitivamente el traslado. Producción, innovación, conocimiento, personas e historia empiezan así a convivir en un mismo espacio. Y eso es precisamente lo que representan estas nuevas instalaciones, ya100% operativa, para nosotros.
No es únicamente una nueva fábrica ni una ampliación de nuestra capacidad productiva. Es un lugar pensado para trabajar de otra manera, para compartir lo que sabemos, para recibir a quienes quieran conocernos y para seguir construyendo nuestra Cultura del Sabor. Es ya la nueva casa de Carmencita y el gran motor desde el que queremos construir todo lo que viene.