La jubilación anticipada es uno de los tipos de jubilación que permite dejar de trabajar antes de la edad ordinaria. Aunque ofrece más tiempo libre y mejor calidad de vida, implica penalizaciones económicas al aplicar coeficientes reductores sobre la pensión.
Por ello, conviene analizar la edad mínima, los requisitos y el impacto en tus ingresos, así como explorar vías para complementar tu pensión y mantener tu nivel de vida.
¿Qué es la jubilación anticipada?
La jubilación anticipada permite acceder a la pensión antes de la edad ordinaria establecida legalmente. Existen diferentes modalidades, entre ellas la jubilación anticipada voluntaria y la derivada de un cese no voluntario.
Las condiciones no son iguales en ambos casos. La jubilación anticipada voluntaria permite al trabajador decidir cuándo retirarse, mientras que la no voluntaria está vinculada a determinadas circunstancias de finalización de la relación laboral.
En ambos supuestos es necesario cumplir requisitos relacionados con la edad, los años cotizados y la situación laboral.
¿Cuál es la edad mínima de jubilación anticipada?
Para conocer la edad mínima de jubilación anticipada, primero hay que determinar cuál sería la edad ordinaria que corresponde al trabajador.
En la actualidad, la edad ordinaria es de 65 años para quienes acrediten al menos 38 años y 3 meses de cotización. Para quienes no alcancen ese periodo, la edad ordinaria se sitúa en 66 años y 10 meses.
En el caso de la jubilación anticipada voluntaria, el acceso puede producirse como máximo dos años antes de la edad ordinaria que corresponda.
Por tanto, la edad mínima puede situarse:
- En 63 años, cuando corresponde una edad ordinaria de 65 años.
- En 64 años y 10 meses, cuando corresponde una edad ordinaria de 66 años y 10 meses.
Estas cifras pueden variar en función de la trayectoria de cotización y de circunstancias específicas del trabajador.
Requisitos para la jubilación anticipada voluntaria
Los requisitos de jubilación anticipada voluntaria están establecidos por la Seguridad Social y deben cumplirse conjuntamente.
Entre los principales se encuentran:
Tener como máximo dos años menos que la edad ordinaria
El trabajador debe encontrarse dentro del límite de dos años de anticipación respecto de la edad ordinaria que le corresponda.
Acreditar al menos 35 años de cotización
Se exige un periodo mínimo de 35 años de cotización efectiva, y al menos dos de esos años deben encontrarse dentro de los 15 años inmediatamente anteriores al momento de causar el derecho.
Para determinados colectivos existen reglas específicas sobre qué periodos pueden computarse.
Estar en alta o situación asimilada
También es necesario encontrarse en situación de alta o asimilada al alta en la Seguridad Social.
Cumplir el requisito económico
Una vez aplicados los coeficientes reductores correspondientes, la pensión resultante debe superar la cuantía de la pensión mínima que correspondería al interesado por su situación familiar al alcanzar la edad ordinaria.
Por tanto, no basta con cumplir la edad y los años de cotización: también hay que analizar cuál será la cuantía final de la pensión.
¿Existe penalización por jubilación anticipada?
Si piensas jubilarte antes de tiempo, calcula bien la fecha. Adelantar la jubilación reduce tu pensión mediante coeficientes reductores que dependen de los meses anticipados y de lo cotizado. Como la penalización puede ser alta y afectará a tu pensión de por vida, esperar solo unos meses más suele mejorar de forma notable el importe final. Conviene comparar varios escenarios antes de decidir.
¿Cómo proteger el nivel de vida después de jubilarse?
La planificación no debería limitarse a conocer cuánto se cobrará de pensión. También es necesario analizar cuáles serán los gastos habituales y si los ingresos disponibles serán suficientes para mantener el nivel de vida.
Algunos gastos pueden reducirse al abandonar la actividad laboral —de hecho, existen ciertas ventajas económicas de estar jubilado—, pero otros pueden aumentar con el paso de los años, especialmente los relacionados con vivienda, salud, ocio o asistencia.
Por ello, disponer de una fuente adicional de ingresos o de un patrimonio que pueda transformarse en liquidez puede proporcionar mayor tranquilidad.
Complementar ingresos de jubilación con el patrimonio inmobiliario
Para muchas personas mayores, la vivienda habitual representa una parte importante de su patrimonio. En estos casos, una posibilidad es analizar fórmulas que permitan obtener liquidez a partir del inmueble sin necesidad de abandonarlo.
Entre ellas se encuentra la venta de la nuda propiedad, mediante la cual el propietario transmite la titularidad del inmueble y conserva el derecho de uso y disfrute de la vivienda.
¿Puede la nuda propiedad ayudar a complementar los ingresos?
La venta de nuda propiedad permite obtener liquidez para la jubilación conservando el usufructo y el derecho a seguir viviendo en la casa. Recibir este capital ayuda a complementar la pensión, cubrir gastos o ayudar a la familia, pero antes de decidir conviene informarse bien sobre los requisitos para vender la nuda propiedad.
Grupo Retiro y la planificación económica durante la jubilación
Grupo Retiro está especializado en soluciones inmobiliarias dirigidas a personas mayores e inversores que desean invertir en nuda propiedad, entre ellas la venta de nuda propiedad.
La planificación de la jubilación no tiene por qué centrarse exclusivamente en la pensión pública. Analizar el patrimonio disponible y las diferentes alternativas para convertir parte de ese patrimonio en liquidez puede ayudar a diseñar una estrategia financiera adaptada a las necesidades de cada persona.
La vivienda puede desempeñar un papel importante en esta planificación, especialmente cuando representa uno de los principales activos patrimoniales de una persona jubilada.
Antes de tomar una decisión, es recomendable valorar las condiciones económicas y jurídicas de cada alternativa y analizar cómo puede afectar a la situación financiera presente y futura.
Jubilación anticipada, planificar antes de tomar una decisión
Jubilarse antes es una decisión financiera a largo plazo, no solo laboral. Exige analizar la edad mínima, los años cotizados y las penalizaciones en la pensión. Si los ingresos previstos no bastan para mantener tu nivel de vida, puedes recurrir a la planificación patrimonial (como vender la nuda propiedad de la vivienda). Calcular pensión, gastos y patrimonio antes de dar el paso garantiza tu estabilidad futura.