Roncar es un problema frecuente que puede afectar tanto al descanso de quien lo padece como al de las personas con las que comparte habitación. Aunque en ocasiones se considera una simple molestia nocturna, los ronquidos persistentes también pueden estar relacionados con alteraciones respiratorias que requieren valoración médica.
Entre las opciones disponibles se encuentra la férula antirronquidos, un dispositivo diseñado para favorecer el paso del aire durante el sueño mediante un ligero adelantamiento de la mandíbula. Sin embargo, no todas las personas que roncan necesitan este tratamiento ni debe confundirse con las férulas utilizadas para el bruxismo.
La férula antirronquidos, conocida clínicamente como dispositivo de avance mandibular (DAM), es un aparato intraoral que se coloca sobre los dientes mientras se duerme.
Su función consiste en mantener la mandíbula ligeramente adelantada respecto a su posición habitual. Este movimiento ayuda a aumentar el espacio disponible en las vías respiratorias superiores y puede reducir las vibraciones de los tejidos que producen el ronquido.
Los dispositivos personalizados se fabrican a partir de las características de la boca del paciente y permiten ajustar progresivamente el avance mandibular.
El objetivo es encontrar una posición eficaz que también resulte tolerable, evitando desplazamientos excesivos o molestias innecesarias.
¿Para quién está indicado el dispositivo de avance mandibular?
Este tratamiento puede estar indicado en determinados pacientes con ronquido primario y en personas diagnosticadas de apnea obstructiva del sueño, siempre que exista una valoración profesional previa.
Su utilización depende de diferentes factores, como la gravedad del problema respiratorio, la anatomía bucodental, el estado de las articulaciones mandibulares y la tolerancia al dispositivo.
En algunos pacientes con apnea obstructiva del sueño puede representar una alternativa cuando no se tolera la presión positiva continua (CPAP) o cuando el especialista considera adecuado el tratamiento oral.
No obstante, su eficacia debe comprobarse mediante el seguimiento correspondiente.
¿Roncar significa tener apnea del sueño?
No. Roncar y padecer apnea obstructiva del sueño son situaciones diferentes, aunque pueden aparecer juntas.
El ronquido se produce por la vibración de los tejidos de las vías respiratorias superiores durante el paso del aire.
La apnea obstructiva del sueño, en cambio, implica episodios repetidos de obstrucción parcial o completa de la respiración mientras se duerme.
Algunas señales que justifican una valoración médica son:
- Pausas respiratorias observadas durante el sueño.
- Despertares con sensación de ahogo.
- Somnolencia excesiva durante el día.
- Cansancio persistente pese a dormir suficientes horas.
- Ronquidos intensos acompañados de sueño poco reparador.
Ante estos síntomas, es importante acudir al médico para determinar si existe un trastorno respiratorio del sueño.
¿Qué puede hacer el dentista y cuándo debe intervenir el médico?
El médico se encarga de evaluar los síntomas respiratorios, establecer el diagnóstico de apnea del sueño y determinar qué tratamiento resulta apropiado.
Cuando se recomienda un dispositivo de avance mandibular, el odontólogo con formación específica puede valorar la dentición, las encías, la mordida y la articulación temporomandibular.
También se ocupa de tomar los registros necesarios, adaptar el dispositivo y realizar los ajustes posteriores.
El seguimiento odontológico permite detectar posibles molestias musculares, alteraciones de la mordida o desplazamientos dentales.
Por tanto, el tratamiento requiere coordinación entre profesionales cuando existe sospecha o diagnóstico de apnea.
¿En qué se diferencia de una férula de descarga?
Aunque ambos dispositivos se colocan en la boca durante la noche, cumplen funciones distintas.
La férula de descarga se utiliza principalmente para proteger los dientes y ayudar a controlar determinadas consecuencias del bruxismo, como el desgaste dental o las sobrecargas musculares.
Por su parte, el dispositivo de avance mandibular está diseñado específicamente para adelantar la mandíbula y favorecer la apertura de las vías respiratorias.
Una férula de descarga convencional no sustituye a un dispositivo antirronquidos y no debe utilizarse como tratamiento de la apnea del sueño.
Del mismo modo, una férula antirronquidos no debe considerarse automáticamente adecuada para tratar cualquier problema relacionado con el bruxismo.
¿Es una solución definitiva para dejar de roncar?
El dispositivo de avance mandibular puede reducir significativamente los ronquidos en pacientes seleccionados, pero los resultados varían según cada caso.
Su eficacia depende de un diagnóstico correcto, una adaptación personalizada y revisiones periódicas.
También pueden influir factores como el peso corporal, el consumo de alcohol antes de dormir o determinadas alteraciones de la respiración nasal.
Lo importante es no elegir una férula únicamente por su apariencia o por la promesa de eliminar los ronquidos.
Antes de iniciar cualquier tratamiento, conviene identificar la causa del problema y descartar la presencia de apnea del sueño. Una valoración adecuada permite decidir si el dispositivo de avance mandibular es una opción recomendable y utilizarlo con las garantías de seguimiento necesarias.