Contenido generado con IA: qué exige el AI Act al marketing
La inteligencia artificial ya forma parte del marketing digital. Muchas empresas la utilizan para redactar artículos, diseñar imágenes, crear anuncios o atender a sus clientes. Pero ¿sabes cuándo debes avisar de que estás utilizando contenido generado con IA?
La ley de inteligencia artificial europea, conocida como AI Act, establece nuevas reglas para el uso de estas herramientas. Algunas afectan a las marcas que crean contenidos y campañas digitales.
En Orquesta Media te contamos qué exige esta ley y cómo afecta a tu marketing. También veremos qué medidas puedes aplicar para seguir usando la IA con confianza.
¿Qué es el AI Act y cómo afecta al marketing digital?
El AI Act es el reglamento europeo de inteligencia artificial (Reglamento UE 2024/1689). Establece normas para que empresas y usuarios puedan aprovechar la IA de forma segura.
Esta ley no afecta solo a quienes crean herramientas de inteligencia artificial. También puede aplicarse a las empresas que las usan en su trabajo diario.
Por ejemplo, una marca puede emplear IA para crear anuncios, responder consultas o diseñar vídeos. En algunos casos, deberá informar a los usuarios sobre el origen del contenido.
La clave es saber qué tipo de material se crea y para qué se utiliza.
Artículo 50 AI Act: ¿qué exige sobre el contenido generado con IA?
El artículo 50 del AI Act recoge las principales reglas de transparencia. Su objetivo es que las personas puedan reconocer ciertos contenidos creados o modificados mediante inteligencia artificial.
Estas medidas comenzaron a aplicarse el 2 de agosto de 2026.
Las obligaciones de transparencia IA cambian según el tipo de contenido y el papel de cada empresa. No es lo mismo crear una herramienta que usarla para diseñar una campaña.
Imágenes, vídeos y audios creados con IA
La inteligencia artificial permite crear vídeos, voces e imágenes que parecen reales. En algunos casos, estos contenidos pueden hacer creer que una persona ha dicho o hecho algo que nunca ocurrió.
Este tipo de material se conoce como deepfake.
Si una empresa publica un deepfake, debe avisar de que ha sido creado o modificado con IA cuando así lo exige la norma.
Por ejemplo, una marca no debería mostrar un vídeo falso de una persona dando su opinión sin informar sobre su origen artificial.
En contenidos de ficción, arte o sátira también existen reglas, aunque la forma de avisar puede adaptarse al tipo de obra.