Domingo Zarzo es desde hace casi diez años presidente de la Asociación Española de Desalación y Reutilización (AEDyR), y miembro de la Junta Directiva de la Asociación Internacional de Desalación y Reutilización (IDRA, por sus siglas en inglés) desde 2017, pero su experiencia en el sector del tratamiento de aguas es de más de tres décadas. Durante este tiempo, ha participado en el diseño y construcción de plantas desaladoras en varios países del mundo. Convencido del papel fundamental de las asociaciones empresariales para hacer a las empresas más fuertes y aportar sus conocimientos técnicos a las Administraciones, defiende que entre las principales funciones de AEDyR en estos momentos se encuentran la difusión, formación y educación, para hacer frente a las informaciones inexactas o falsas que circulan sobre la reutilización y, especialmente, la desalación.
– ¿Qué es AEDyR?
Aedyr es la Asociación Española de Desalación y Reutilización, cuyos fines son los de promover el uso de los recursos no convencionales (desalación y reutilización) de forma sostenible. Es una asociación sin ánimo de lucro que aúna a empresas y organizaciones de toda la cadena de valor en el tratamiento de agua (operadores, diseñadores, constructores, consultores suministradores, empresas públicas y privadas, centros de investigación y universidades).
– ¿Cuál es su principal función como presidente de AEDyR?
El presidente de la Asociación es solo uno más de los consejeros elegidos por los asociados, solo que con mayor poder de representación. Digamos que es la cara más visible de la asociación. También dirige el Comité de Dirección, que resuelve los temas más del día a día.
– La asociación que preside está integrada por más de 300 empresas de diferentes tamaños, y muchas de ellas son competidoras. ¿Cómo se consigue poner de acuerdo a todas, aunar criterios y tener una voz común?
Efectivamente, en nuestra asociación tenemos empresas que son grandes competidoras, e incluso dentro de los representantes del Consejo de Dirección de la asociación. Pero en este caso, cuando trabajamos para AEDyR, nos olvidamos de nuestra procedencia y trabajamos unidos por lo que es bueno para el sector, para las empresas, para la sociedad y el medio ambiente. Además, yo diría que en el caso de las empresas españolas la relación entre los profesionales es única, como nos han comentado en distintos foros desde otros países. Hay una camaradería entre nosotros que es ejemplar, y las empresas podemos ser competidoras en algunos proyectos, pero también somos colaboradores en otros, manteniendo una excelente relación entre los profesionales.
– ¿Cuáles son los principales servicios que ofrece AEDyR a sus asociados?
Lo más importante es ser un punto de encuentro de todos los profesionales y empresas, donde se difundan las principales novedades y tendencias del sector, y esto lo fomentamos por medio de la organización de nuestro congreso internacional bienal (acabamos de anunciar que el próximo se celebrará en junio de 2025 en Tenerife) y distintas jornadas.
También participamos en la formación de técnicos y profesionales, por ejemplo, colaborando con el Curso de Especialista Universitario de Desalación y Reutilización de la Universidad de Alicante o los cursos de capacitación organizados por la Asociación Aladyr (Asociación Latinoamericana de Desalación y Reutilización). Asimismo, contamos con numerosos materiales en nuestra página web, como documentación de congresos, videos (en Youtube), documentos técnicos, bases de datos, etc, a disposición de los asociados.
También es importante nuestra labor como representantes del sector ante la Administración en el desarrollo de nuevas regulaciones y legislación, defendiendo los intereses del sector y también aportando nuestros criterios técnicos para la mejora de estas regulaciones que nos afectan y aportando nuestra experiencia y conocimiento. Un ejemplo es la reciente incorporación al borrador del nuevo Real Decreto de reutilización de propuestas de AEDyR para incluir modelos concesionales en el desarrollo de proyectos de reutilización y modelos de compensación de huella hídrica.
– ¿Cómo se financia?
La financiación de AEDyR proviene de dos fuentes: las cuotas de los afiliados y los patrocinios obtenidos en congresos y jornadas. Con estas fuentes de financiación conseguimos el equilibrio financiero a dos años, ya que el año del congreso bienal recuperamos el menor beneficio del año que no hay congreso.
– ¿Qué buscan las empresas en las asociaciones sectoriales y cómo pueden ayudarlas estas?
En nuestra opinión, como decía, tener un punto de encuentro para poder llegar a todos los agentes de la escala de valor y también que se oiga su voz en las Administraciones para el desarrollo de nuevas regulaciones. Evidentemente, juntos somos más fuertes.
– En los últimos meses, debido a la intensificación de la sequía en algunas zonas del país, la desalación y la reutilización de agua han pasado al primer plano informativo y su asociación se ha convertido en referente. ¿Están los ciudadanos suficientemente concienciados sobe el papel que juegan empresas como las que usted representa en el aprovechamiento de los recursos hídricos?
En nuestra opinión, no. Y no solo en nuestro papel como asociaciones o empresas, tampoco en la grave situación que tenemos con el agua en España y a nivel mundial y que debería concienciarnos de que el agua es un bien muy valioso y escaso.
En el caso de la desalación, considero que uno de los mayores retos actuales es la comunicación, más incluso que potenciales retos técnicos. Hay mucha desinformación, informaciones que no se basan en la ciencia y la tecnología o politizadas, que atacan a la desalación sin fundamentos reales. El hacer ver a la población que la desalación es necesaria y que, además, es una actividad totalmente sostenible, que no consume mucha energía ni tiene un coste elevado (como se piensa normalmente) es una actividad que nos consume mucho tiempo, aunque esperamos que esté dando sus frutos gracias a nuestras campañas de comunicación y al apoyo de empresas que nos ayudan en esta tarea, como PROA.
– ¿Cuál considera que es la función de la asociación que preside ante el desconocimiento general que existe sobre estos temas?
Difusión, formación y educación. Tenemos que ser eficientes en la forma en que nuestros mensajes llegan a la población y que lleguen a cuantas más personas sea posible.
– ¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta AEDyR?
Para nosotros quizá es complicado crecer mucho más, porque la mayor parte de empresas del sector en España y muchas internacionales ya están afiliadas. Debemos hacer esfuerzos por llegar a otros sectores, como el industrial, u otras actividades transversales, como el sector energético, etc. (por ejemplo, para ello celebraremos una jornada sobre eficiencia energética, renovables, hidrógeno verde, etc.).
AEDyR también ha tenido un crecimiento y difusión internacional, gracias a nuestros congresos, e igualmente en su relación con otras asociaciones españolas (como AEAS) o internacionales (como IDRA, EDS, ALADYR, etc.).
Y, como ya hemos dicho anteriormente, uno de los mayores retos del sector y de AEDyR es hacer llegar nuestros mensajes de forma eficiente.
– ¿Y los principales problemas de las asociaciones empresariales sectoriales?
Quizá uno de los problemas sea adaptar las estructuras tradicionales de las asociaciones al siglo XXI, en temas como transformación digital, forma de comunicarnos, de difundir la información, de que se conozca nuestra labor, etc., y dar respuesta a los nuevos retos y demandas de las empresas.
– ¿Qué papel juega la comunicación en la relación con sus asociados y con la sociedad en general?
Lógicamente, es un papel muy importante, lo que no se comunica es como si no existiera.
Con nuestros asociados tenemos varios mecanismos de comunicación, como la newsletter, las redes sociales, especialmente Linkedin, o contacto directo por email en algunos casos, y luego tenemos los puntos de encuentro como la Asamblea General, congresos y conferencias.
En el caso de la sociedad en general, ya he hablado de ello, hay una labor muy importante que hacer de difusión y de información, porque uno de nuestros mayores retos es luchar contra la desinformación e información inexacta o directamente falsa que circula, especialmente sobre la desalación.