El 1 de enero de 2025 se cumplirán 37 años desde que María José Mancilla, del departamento de Capitanía, empezó a trabajar en el Club de Mar-Mallorca. Actualmente, es la empleada más antigua del club. Con la vista puesta en la nueva etapa que le depara al Club de Mar- Mallorca, hablamos con María José sobre sus inicios en la empresa, y de cómo ha sido su evolución profesional y la del club como entidad.
¿Cómo fueron tus comienzos?
Llegué al club de la mano del que, en su momento, era el Jefe de Administración del club, quien me propuso sumarme al proyecto Club de Mar-Mallorca. Yo acepté encantada por las buenas condiciones laborales ofrecidas.
Empecé en el departamento de Oficinas/Administración, donde sigo, aunque ahora estoy más centrada en el área de Capitanía. Recuerdo mi primer día con bastantes nervios. Por aquel entonces, era la única chica del departamento. Nada que ver con la actualidad, donde las mujeres tenemos mayor protagonismo. Recuerdo que todo era nuevo, pero que tenía mucha ilusión por trabajar.
¿Qué funciones desarrollas actualmente?
Me ocupo, sobre todo, de gestionar las reservas para garantizar que estén bien aseguradas, de atender a los clientes, también llevo facturación y el manejo de la emisora… Sigo en Capitanía, pero ahora con las funciones más definidas.
¿Cómo era el club cuando comenzaste, y cómo ha crecido?
Casi todos los procesos se realizaban manualmente. Recuerdo que usábamos archivos con las fichas de los barcos, donde anotábamos a mano los movimientos de entradas y salidas. En aquella época también utilizábamos un plano de puerto en papel para controlar la ocupación y la facturación… ¡Todo era en papel!
Con el tiempo, hemos avanzado muchísimo. Ahora los sistemas están modernizados, por lo todo es más fácil y eficiente.
¿Cómo valora su trabajo en el Club de Mar-Mallorca?
Está siendo una experiencia positiva. A lo largo de los años he podido crecer profesionalmente, adaptándome a los cambios y viendo cómo evolucionaba mi propio trabajo. Sin duda, me siento afortunada de formar parte del Club de Mar-Mallorca.
¿Tienes curiosidad por la inauguración de las nuevas instalaciones?
¡Claro que sí! Tengo muchísimas ganas de ver cómo queda el nuevo Club de Mar-Mallorca. Será muy especial formar parte de esta nueva etapa y ver cómo evoluciona el proyecto.
¿Recuerdas alguna anécdota que hayas vivido en estas casi cuatro décadas?
Una vez tuve que ir al puerto para cobrar una factura en una embarcación enorme, de unos 45 metros. Aluciné porque tenían una bandera pirata ondeando, algo que no ves todos los días, es más, algo que no he vuelto a ver. ¡No me lo podría creer! (risas)
Por supuesto, ha habido muchas historias, pero muchas, aunque por desgracia, no se pueden contar.