Rotondas sin peligro: técnicas multivehículo

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La rotonda no es peligrosa por sí misma. Lo peligroso es entrar con prisa, sin leer el tráfico y sin “hablar” con el resto (posición, velocidad e intermitentes).
La mayoría de golpes en rotondas son de baja velocidad… pero acaban en accidente de tráfico, partes, lesiones y semanas perdidas.
Esta guía es para conducir rotondas con cabeza cuando hay coches, motos, camiones, bicis y peatones a la vez.

El método 3-2-1 (fácil de recordar)

3 miradas: retrovisor + lateral + izquierda (flujo de la rotonda).
2 decisiones: carril que vas a usar y salida que necesitas (antes de entrar).
1 señal: intermitente solo para comunicar un cambio real (cambio de carril o salida).

Reglas de oro que evitan el 80% de los golpes

1) Llega “lento y listo”, no “rápido y tarde”. Reduce antes, mira antes, decide antes.
Frenar fuerte ya dentro crea el típico alcance y el típico “me lo comí por detrás”.

2) Si te equivocas de salida, no improvises: da otra vuelta.
El volantazo de última hora es la receta del golpe lateral (y de la moto invisible en tu ángulo muerto).

3) Mantén tu carril como si fuese una vía de tren.
Mucha gente “recorta” hacia el interior. Ese recorte es un choque garantizado con alguien bien colocado.

4) Distancia lateral > distancia frontal.
En rotonda, el peligro no viene solo de delante: viene de al lado (cambios de carril sin mirar).

5) Intermitente = mensaje, no adorno.
Señaliza la salida con tiempo razonable. Señaliza el cambio de carril si lo haces. Y no “amenaces” con el intermitente si no vas a ejecutar.

Entrada segura: dónde nacen los sustos

Paso 1: coloca el coche/moto con margen. No pegues el morro al borde de ceda el paso “para colarte”.
Deja espacio para ver y para que otros entiendan que vas a ceder si hace falta.

Paso 2: busca hueco real, no “microhueco”. Si te obliga a acelerar fuerte o al de la rotonda a frenar, no era hueco.
La clave es entrar a la velocidad del flujo, no “a la fuerza”.

Paso 3: mira a la izquierda, pero también al carril por el que va a salir alguien.
Muchos sustos vienen de un vehículo que sale sin señalizar o desde el carril exterior.

Dentro de la rotonda: técnica multivehículo

Con coches (el error típico)

Error nº1: cambiar de carril dentro sin espejo + ángulo muerto.
Solución: si necesitas recolocarte, hazlo con margen, espejo-lateral, y asumiendo que puede haber una moto pegada.

Error nº2: salir desde carril interior “cortando”.
Solución: prepárate una salida antes: te vas abriendo progresivamente (cuando esté permitido y sea seguro) y sales sin invadir.

Con motos (lo que el coche no ve)

Una moto puede “desaparecer” en el pilar A del coche o en el ángulo muerto.
Por eso, como conductor de coche, asume esta regla: si vas a cambiar de carril dentro, primero busca motos, aunque creas que “no venía nadie”.

Si vas en moto: evita el centro del carril justo al lado de coches (te tapan), mantén una posición visible,
y desconfía de los que “miran pero no ven”. En mojado, cuidado con pintura, pasos peatonales y gasoil: suavidad total.

Con camiones y autobuses (la trampa del “barrido”)

Los vehículos largos necesitan más radio y pueden invadir carril aunque el conductor lo haga bien.
Lo peligroso es colocarte a su derecha “a la par” pensando que hay sitio.

Regla práctica: si ves un camión/autobús, no lo adelantes dentro de la rotonda.
Quédate detrás con margen y deja que haga su trayectoria. Dos segundos de paciencia te ahorran un golpe serio.

Con bicicletas y patinetes (la salida es el punto negro)

El mayor riesgo con bici/patinete no es el centro de la rotonda: es la salida.
Muchos usuarios vulnerables circulan pegados al exterior y tú, al salir, cruzas su trayectoria.

Solución: antes de salir, además de señalizar, haz un chequeo rápido del exterior y de los pasos peatonales.
Salir acelerando “porque ya me voy” es justo cuando aparece el susto.

Las 5 escenas de accidente (y cómo desactivarlas)

1) Alcance por frenazo dentro: entra más despacio y no frenes tarde.
2) Golpe lateral por cambio de carril: espejo + ángulo muerto + cambio suave.
3) “Corte” del carril interior a la salida: si no estás colocado, da otra vuelta.
4) Moto invisible: busca motos siempre antes de moverte lateralmente.
5) Peatón en paso de cebra tras la salida: sal mirando y con aceleración progresiva.

Rotondas de varios carriles (sin dramas)

En rotondas grandes, el truco es planificar un paso antes.
Si tu salida está “pronto”, usa el carril exterior con calma. Si tu salida está “tarde”, entra en carril interior solo si sabes salir sin cortar.
Y si te lías: otra vuelta. Es la maniobra más segura y más barata.

En “turbo rotondas” o rotondas con carriles canalizados, manda la señalización horizontal/vertical: sigue flechas y marcas.
Aquí improvisar carril es lo que más choques provoca.

Mini-checklist para llevarte hoy

✅ Reduzco antes de entrar.
✅ Miro izquierda + posible salida de otros.
✅ Entro solo si el hueco es cómodo.
✅ Mantengo carril, sin recortar.
✅ Señalizo salida con tiempo y reviso exterior.
✅ Si dudo: una vuelta más.

Si aun así hay golpe: protege tu salud y tus derechos

En un accidente de tráfico, incluso a baja velocidad, puede haber lesiones (cervicales, muñeca, espalda) que aparecen horas después.
Hazlo simple: recopila pruebas, parte amistoso si procede, datos de testigos si los hay y atención médica si notas cualquier síntoma.

Fundación AVATA ayuda al accidentado a entender qué pasos dar desde el minuto uno: cómo documentar bien, cómo no perjudicarse con frases o prisas,
y cómo encarar el proceso con criterio.


FAQ rápida

¿Qué hago si me equivoco de salida?
Otra vuelta. Siempre.

¿Cuál es el mayor peligro real en rotondas?
Cambios de carril sin mirar y salidas “cortando”.

¿Qué vehículo debo “respetar” más dentro?
Vehículos largos (camión/autobús) y usuarios vulnerables (moto/bici/patín). A ellos les afecta más tu error.

¿Puedo hacerlo perfecto y aun así tener un susto?
Sí. Por eso la defensa es: velocidad moderada, margen, comunicación clara y cero improvisaciones.

Recapiti
Chema Huerta