El año 2025 ha sido un auténtico punto de inflexión para el marketing. Ha sido un año en el que las marcas han competido por algo más que atención: han competido por ser relevantes, creíbles y útiles. La inteligencia artificial ha dejado de ser experimental, las audiencias han elevado su nivel de exigencia y la saturación de impactos ha obligado a replantear cómo, cuándo y para qué comunicamos. 2025 no ha ido solo de nuevas herramientas, sino de una idea muy clara: sin estrategia, coherencia y valor real, la visibilidad por sí sola ya no garantiza resultados.
Las tendencias de marketing 2026 no responden a una moda puntual ni a una lista de tácticas aisladas. Hablan de un cambio más profundo y necesario: la consolidación de un marketing más inteligente, híbrido y centrado en la experiencia. Un marketing donde la tecnología deja de ocupar el foco para convertirse en una capa invisible que trabaja al servicio de las personas, y no al revés. En este contexto, el reto no es adoptar todas las novedades, sino entender cuáles generan valor real y cómo integrarlas estratégicamente.
Una nueva lógica del marketing: menos impacto, más intención
Durante años, el marketing ha competido por captar atención. En 2026, la clave está en activar intención. La inteligencia artificial, la automatización y los nuevos modelos de búsqueda han reducido el margen para el contenido irrelevante, por lo que cada impacto debe tener sentido.
Las marcas que destaquen serán aquellas capaces de:
- Entender mejor a sus audiencias a través de datos de calidad.
- Crear mensajes claros y comprensibles en segundos.
- Construir confianza a largo plazo, no solo visibilidad puntual.
Autenticidad radical: del mensaje perfecto al mensaje honesto
Una de las grandes tendencias de marketing 2026 es la normalización de lo imperfecto. El auge del cringe marketing, del contenido espontáneo y del tono cercano responde a una fatiga generalizada frente a los discursos excesivamente pulidos.
El humor incómodo, los formatos poco convencionales o las narrativas directas funcionan porque parecen reales. No buscan gustar a todo el mundo, sino conectar con quien se siente interpelado. Eso sí, esta estrategia exige un profundo conocimiento de la audiencia: sin coherencia de marca, la autenticidad se percibe como impostada.
Experiencias físicas en un mundo digital saturado
Paradójicamente, cuanto más digital es el entorno, más valor adquiere lo presencial. En 2026, los eventos pequeños, locales y experienciales se convierten en una herramienta estratégica para generar vínculos reales.
Talleres, encuentros profesionales, acciones culturales o experiencias turísticas de escala humana permiten algo que el entorno digital no siempre consigue: conversación, recuerdo y confianza. Para instituciones públicas y destinos turísticos, este enfoque refuerza el sentido de comunidad y pertenencia.
La IA redefine el SEO, la visibilidad y la toma de decisiones
La inteligencia artificial ya no es una promesa futura: es una capa permanente del marketing. En las tendencias de marketing 2026, conceptos como AEO (Answer Engine Optimization) y GEO (Generative Engine Optimization) pasan a formar parte del vocabulario estratégico.
Las búsquedas ya no siempre generan clics. Muchas respuestas se consumen directamente desde motores de IA, asistentes virtuales o resúmenes automatizados. Por eso, el contenido debe:
- Estar bien estructurado.
- Ser semánticamente claro.
- Aportar autoridad y contexto.
La visibilidad se mide cada vez más por presencia y relevancia, no solo por tráfico.
Comunidades, nichos y relaciones sostenidas
El alcance masivo pierde eficacia frente a la relevancia contextual. Newsletters especializadas, microcomunidades privadas y canales de comunicación directa permiten relaciones más estables y significativas.
En lugar de hablar para todos, las marcas y organizaciones que triunfan en 2026 eligen a quién hablar y por qué. Este enfoque resulta especialmente eficaz en sectores complejos como el turismo, la tecnología o la gestión pública.
Del storytelling al storydoing
Otra de las grandes tendencias de marketing 2026 es el paso definitivo del relato a la acción. El storydoing implica demostrar los valores mediante hechos: proyectos, servicios, políticas o iniciativas que respalden el discurso.
Las audiencias no esperan declaraciones grandilocuentes, sino coherencia. En este sentido, la comunicación institucional y el marketing con impacto social tienen una gran oportunidad para generar credibilidad.
Transparencia, ética y sostenibilidad como base estratégica
La transparencia deja de ser un valor añadido para convertirse en un requisito. El uso responsable de datos, la comunicación clara de procesos y el compromiso real con la sostenibilidad influyen directamente en la reputación.
En 2026, las marcas que reconocen los errores, explican sus decisiones y actúan con coherencia generan más confianza que aquellas que buscan proyectar una imagen impecable.
Tendencias audiovisuales que marcarán 2026
Si nos centramos en el audiovisual, en 2026, va a consolidar su papel como eje central de la comunicación digital, pero desde una lógica más eficiente, inteligente y sostenible. La inteligencia artificial pasa a integrarse de forma estructural en la producción, optimizando vídeo y audio, automatizando versiones y resúmenes de contenido y ayudando a combatir la saturación informativa. Al mismo tiempo, tecnologías como la producción virtual, la realidad aumentada y los entornos XR amplían las posibilidades narrativas y permiten crear experiencias más inmersivas y memorables.
En paralelo, el consumo evoluciona hacia formatos híbridos y altamente adaptados al contexto: vídeo vertical, streaming avanzado, CTV y videopodcasts con mayor dinamismo visual y narrativa cuidada. La personalización de la experiencia —en duración, formato o interfaz— gana peso, mientras que la sostenibilidad y el uso ético de la IA se consolidan como criterios clave en cualquier estrategia audiovisual responsable.
Conclusión: una hoja de ruta para la consultoría digital y el sector público
Las tendencias de marketing 2026 apuntan hacia un modelo más integrado, donde tecnología, datos y creatividad trabajan juntos, pero siempre al servicio de las personas.
Para la consultoría digital, la digitalización y el marketing —especialmente en administraciones públicas y el sector turismo— este escenario representa una oportunidad clara: ayudar a las organizaciones a ordenar la complejidad, tomar mejores decisiones y comunicar con sentido.
El éxito en 2026 no vendrá de aplicar todas las tendencias, sino de saber cuáles encajan con cada proyecto, cada territorio y cada audiencia. La diferencia la marcarán la estrategia, la coherencia y la capacidad de convertir la innovación en valor real.
En Open-Ideas acompañamos a organizaciones y destinos en este proceso, ayudándoles a transformar estrategia, tecnología y comunicación en valor real y sostenible. ¿Hablamos este 2026?
▷ Open-Ideas – Consultora Digitalización & Comunicación
✍️ Gema Serrano, Digital Account Manager & Media Visual Content Specialist