Pausa en Europa tras máximos históricos
Las bolsas europeas cerraron prácticamente planas, poniendo fin a la racha de máximos históricos, en una sesión de pausa más que de corrección. El STOXX 600 terminó sin cambios, tras el cierre récord de la víspera, mientras el mercado digería las últimas novedades en el frente geopolítico y una batería de datos macro que reforzó la idea de desaceleración ordenada. Más que un giro claro en el sentimiento, lo que se percibió fue cierta cautela ante un entorno cada vez más cargado de titulares procedentes de Washington.
Comportamiento desigual por países y valores
Por países, el mercado mostró un comportamiento desigual tras los máximos del martes. Alemania avanzó cerca de un 1%, apoyada en unos datos de desempleo algo mejores de lo esperado, mientras que España e Italia corrigieron de forma moderada. En Francia, la mejora de la confianza del consumidor apenas se trasladó a la bolsa, con el CAC 40 prácticamente sin cambios. En el plano empresarial, destacó Thales, que subió más de un 8% tras el acuerdo para la venta de activos inmobiliarios, mientras que ASML corrigió cerca de un 1%, rompiendo una racha de seis sesiones consecutivas al alza. Nestlé también fue protagonista a la baja, tras recortes de precio objetivo y el anuncio de una retirada puntual de productos.
Energía, el principal lastre del día
El principal lastre llegó del sector energético. Las declaraciones de Donald Trump confirmando un acuerdo para importar unos 2.000 millones de dólares en crudo venezolano presionaron al petróleo y reavivaron el debate sobre un escenario de oferta más holgada. El Brent y el crudo estadounidense retrocedieron con fuerza y arrastraron a los grandes valores del sector: Shell y BP cayeron más de un 3%, llevando al índice sectorial de energía a perder más de un 2%. El mercado empieza a asumir que la Administración Trump está dispuesta a intervenir de forma más directa en los flujos de crudo en el continente americano, con implicaciones claras para precios y compañías.
Inflación contenida y rotación sectorial en Europa
En el plano macro, los datos reforzaron un escenario de inflación contenida en Europa. La inflación de la zona euro se moderó hasta el 2%, cerrando un año sorprendentemente benigno en precios, pese a las dudas sobre los efectos retardados de los aranceles estadounidenses, los estímulos fiscales en Alemania y el repunte de las tensiones geopolíticas. Este contexto dio algo de apoyo a los sectores más sensibles a tipos: inmobiliario y construcción lideraron los avances, mientras que la banca fue el principal lastre del índice, con caídas cercanas al 2%.
Wall Street: volatilidad y liderazgo de la IA
En Estados Unidos, la sesión fue más volátil. El S&P 500 y el Dow Jones llegaron a marcar nuevos máximos intradía, pero cerraron a la baja, con caídas del 0,3% y del 0,9%, respectivamente. El Nasdaq logró salvar la sesión con un ligero avance, apoyado de nuevo en los grandes valores ligados a la inteligencia artificial. Nvidia, Microsoft y Alphabet subieron, reflejando que el apetito por el tema sigue intacto, especialmente tras conocerse que Anthropic planea una ampliación de capital multimillonaria que valoraría la compañía en torno a 350.000 millones de dólares, una cifra que vuelve a poner en primer plano el entusiasmo —y las valoraciones— del sector.
Financieros y defensa, bajo presión
El castigo se concentró en financieros y defensa. Blackstone y Apollo cayeron con fuerza después de que Trump anunciara medidas para limitar la compra de viviendas unifamiliares por parte de grandes inversores, mientras que JPMorgan retrocedió tras una rebaja de recomendación. En defensa, Northrop Grumman y Lockheed Martin registraron caídas significativas después de que el presidente advirtiera que no permitirá dividendos ni recompras hasta que se solucionen los problemas de producción, una señal más de su voluntad de intervenir directamente en sectores estratégicos.
Empleo mixto y expectativas de tipos intactas
En macro, los datos de empleo ofrecieron un mensaje mixto. Las vacantes laborales cayeron más de lo esperado y el crecimiento del empleo privado se moderó, aunque los despidos descendieron y algunos indicadores adelantados del sector servicios sorprendieron al alza. El mercado interpreta que el mercado laboral se enfría, pero sin señales de deterioro abrupto, lo que mantiene intactas las expectativas de dos recortes de tipos por parte de la Reserva Federal este año. Las rentabilidades de los bonos retrocedieron con claridad en los tramos largos, en un movimiento de aplanamiento de la curva.
Ratio de vacantes por desempleado
Fuente: Bureau of Labor Statistics, LSEG
Conclusión: consolidación bajo vigilancia
La sesión dejó la sensación de que el mercado sigue cómodo con el escenario de fondo —crecimiento moderado, inflación controlada y apoyo monetario—, pero empieza a mostrar cierta sensibilidad a un entorno político cada vez más ruidoso y a valoraciones exigentes, especialmente en Estados Unidos. Con el informe de empleo del viernes a la vuelta de la esquina, los próximos datos serán clave para comprobar si este movimiento de consolidación es solo una pausa… o el inicio de algo más.
Feliz jueves.
Jose Francisco IbáñezAnalista