El Voluntariado de Elia en NPH Perú | Fundación NPH

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Durante seis meses, Elia vivió una experiencia transformadora como voluntaria en NPH Perú. Apoyó el área de salud, convivió con los niños y niñas y descubrió un nuevo camino profesional. Este es su testimonio lleno de aprendizajes, emociones y crecimiento personal.

Cuando Elia terminó el grado de Farmacia, se encontraba en ese momento vital lleno de preguntas: ¿y ahora qué? “Lo único que tenía claro es que quería conocer mundo”, recuerda.

Fue entonces cuando conoció a Laura, otra farmacéutica, que le habló de su voluntariado en NPH Honduras. “Me impresionó la pasión con la que hablaba de su experiencia… fue contagioso”, cuenta Elia. Tanto que decidió buscar información sobre NPH y apuntarse al programa de voluntariado.

Desde que recibió el “sí», el tiempo empezó a correr muy rápido, tuvo videollamadas con una voluntaria que estaba en NPH Perú. “Eso me dio mucha tranquilidad, aunque no voy a mentir… los nervios seguían ahí”. No sabía cómo sería convivir con los niños, trabajar con la enfermera ni enfrentarse al cambio cultural. Pero todo eso cambió nada más aterrizar.

Nos recogieron en el aeropuerto, nos llevaron a nuestra casa en NPH y al día siguiente los niños nos habían preparado una bienvenida increíble. Sentí desde el primer momento que estaba en el lugar correcto. -afirma Elia sobre sus primeros días en NPH Perú.

Elia junto a trabajadoras y compañeras de NPH Perú

Su labor como voluntaria en el área de salud

Elia llegó para apoyar el área de salud del programa residencial de NPH Perú y pronto descubrió la importancia de su papel.

Su día a día incluía: Acompañar a los niños y niñas a sus citas médicas, organizar e inventariar los medicamentos, coordinar campañas de desparasitación y dar charlas para promover hábitos saludables.

Me encantó conocer de cerca cómo funciona su sistema sanitario y ver otra forma de trabajar. Aprendí muchísimo en esos meses.

Uno de los momentos más desafiantes llegó cuando la enfermera se tomó unas vacaciones. “Tuve que hacerme cargo del área de salud yo sola. Hubo días intensos, pero también fueron los que más me hicieron crecer. Esos retos te enseñan de lo que eres capaz.

Esa vivencia también le hizo ver el valor del equipo: “La enfermera juega un papel esencial para que los niños estén bien. Cuando tú lo vives desde dentro, lo entiendes de verdad.

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Tiempo para convivir, aprender y disfrutar

Aunque su horario en la clínica era demandante, siempre había espacio para mucho más. “El tiempo libre lo aprovechaba para jugar con los niños, para cuidarme, o para salir con compañeros y trabajadores de NPH. La convivencia fue una parte muy bonita.”

Además, coincidió con otro voluntario, Alex, con quien conectó desde el primer día. “Mi experiencia habría sido completamente distinta sin él. Tener a alguien pasando por lo mismo ayuda muchísimo.

Pero si hubo algo que marcó su experiencia fue la gente local: Los trabajadores fueron fundamentales. Me enseñaron su cultura, sus costumbres, su comida… siempre tenían las puertas abiertas. Sin ellos, habría sido otra experiencia.

“Me llevo una mochila llena de recuerdos y un futuro más claro”

Al volver, Elia no solo se trajo recuerdos. “Viví unos meses que me hicieron crecer muchísimo como persona y como profesional. Descubrí una parte de la farmacia ligada a la salud pública que no sabía que me gustaba. Y ahora quiero seguir explorándola.

Para ella, el voluntariado de NPH es una experiencia de intercambio mutuo:Como voluntaria aportas, claro, pero ellos también te dan muchísimo. Te enseñan, te acompañan y te hacen ver el mundo de otra manera.

Por eso recomiendo el voluntariado sin dudar: “Lo viviría mil veces más. Da igual si eres de salud, educación o cualquier otro ámbito. Es una experiencia humana increíble. Y los niños… aprendes una fuerza y unas ganas de vivir que te cambian por dentro.

Grupo de voluntarios y trabajadores de NPH Perú sonriendo en una actividad comunitaria.

¿Quieres vivir una experiencia como la de Elia?

Los voluntarios participan en áreas como salud, educación, comunicación, psicología o apoyo comunitario, siempre desde un enfoque de respeto, aprendizaje y trabajo conjunto.

El programa de voluntariado internacional de NPH ofrece la oportunidad de colaborar en proyectos reales y transformadores en Latinoamérica y el Caribe. Una experiencia de aprendizaje, convivencia y crecimiento personal.
Recapiti
Olga Pérez