Escama desembarca en una de las zonas de mayor crecimiento de Valencia con un nuevo restaurante que eleva su propuesta gastronómica y consolida su expansión. El proyecto de Juanmi Iborra, Fredy Zapater y Javier de Toro suma así su tercer local y refuerza su objetivo de trasladar la esencia de Jávea a la ciudad.
Un nuevo espacio gastronómico en pleno eje hotelero y de negocios
Escama abre sus puertas en la Avenida Cortes Valencianas, un entorno que conecta Beniferri y Benicalap y que concentra hoteles, oficinas, residencias y grandes espacios de eventos como el Palacio de Congresos y el futuro Nou Mestalla.
El restaurante se instala en un punto con alta actividad diaria, pero con una oferta todavía limitada en torno a la cocina tradicional valenciana. El equipo del proyecto apuesta por cubrir ese vacío con una propuesta centrada en la cocina mediterránea, los arroces y el producto de proximidad.
Los fundadores defienden una idea clara: ofrecer una experiencia auténtica que evoque las casas de pescadores de la Marina Alta, con una cocina cuidada y accesible para el día a día.
Arroces, cocina mediterránea y producto de la Marina Alta
La carta mantiene la esencia que ya funciona en Jávea y Cánovas, pero da un paso adelante en ambición gastronómica. El restaurante prioriza el producto de la Marina Alta y refuerza el protagonismo de los arroces secos y melosos como eje central de su propuesta.
Escama combina tapas para compartir, platos de mar y huerta y recetas pensadas para disfrutar en grupo. La oferta incorpora nuevas elaboraciones como pasta fresca, secreto ibérico y canelones, que amplían el registro sin perder la identidad mediterránea.
La bodega reúne más de cuarenta referencias con especial atención a los vinos de las denominaciones de origen Valencia y Utiel-Requena, en una apuesta clara por el territorio y la producción local.
Menú diario y cocina pensada para el ritmo del barrio
El restaurante lanza un menú del día por 15,90 euros que incluye opciones de arroz como plato principal. La propuesta busca acercar uno de los iconos de la gastronomía valenciana a un público que trabaja o vive en la zona y que busca una comida completa entre semana sin necesidad de grandes formalidades.
Escama adapta también sus horarios al ritmo del entorno. De domingo a jueves abre de 13:00 a 17:00 y de 20:00 a 00:30. Los viernes y sábados amplía su servicio hasta la 01:30 con cocina ininterrumpida.
Un interiorismo que recrea el verano eterno de Jávea
El estudio Borand firma el diseño del nuevo espacio y construye una atmósfera que traslada al cliente directamente a la costa alicantina. El restaurante cuenta con dos plantas y capacidad para más de 120 comensales distribuidos en diferentes ambientes.
El diseño recrea la estética de las casas de pescadores de la Marina Alta mediante materiales naturales, luz cálida y referencias constantes al paisaje mediterráneo. El objetivo es claro: evocar el verano eterno que define la experiencia en Jávea.
El local incorpora espacios singulares como una bodega privada, la Cueva del Moro y una zona interior inspirada en la arquitectura tradicional. También destaca la recreación de la puerta azul de la Cala del Portitxol, un elemento simbólico que conecta directamente con el origen del proyecto.
La terraza exterior amplía la experiencia y permite adaptar el restaurante a distintos momentos del día, desde comidas relajadas hasta afterworks o encuentros informales.
Gastronomía, música y vida social en Cortes Valencianas
Escama mantiene su apuesta por un modelo que combina cocina, cultura y vida social. El restaurante programa actuaciones musicales en directo, catas de vino y eventos especiales que buscan consolidarlo como punto de encuentro en la zona.
El proyecto refuerza así su dimensión más experiencial, donde la gastronomía convive con la música, la conversación y el ocio compartido.
El origen de Escama y su vínculo con el Mediterráneo
Escama nace de una experiencia personal entre sus fundadores durante un paseo por la Cala del Portitxol en Jávea. Aquel momento inspiró una idea que hoy crece con nuevos espacios en Valencia.
El proyecto busca capturar la esencia del Mediterráneo: la luz del atardecer, la calma tras la playa, el sonido del mar y la comida compartida sin prisas. Esa filosofía se mantiene intacta en su nueva apertura, que consolida el crecimiento de una marca que convierte el Mediterráneo en su identidad central.