Wall Street desafía las dudas y marca récords
El viernes pasado Wall Street dejó de lado, al menos por una sesión, las dudas sobre la legalidad de los aranceles aprobados por la Administración Trump y la trayectoria futura de los tipos de interés para cerrar con nuevos máximos históricos. El S&P 500 avanzó un 0,6%, mientras que los índices de pequeñas compañías y los grandes valores industriales marcaron récords, en una señal clara de que el impulso ya no descansa únicamente en la gran tecnología. Esta semana viene cargada de referencias clave que pondrán a prueba la narrativa de crecimiento sin inflación que ha dominado el arranque del año y que ha llevado a la Fed de Atlanta a revisar sus previsiones de crecimiento hasta el 5,1% para el pasado trimestre.
Investigación a Powell y tensión geopolítica
Además, esta madrugada, Jerome Powell ha confirmado que la Fiscalía de Estados Unidos le ha abierto una investigación penal por las obras de reforma de la sede de la institución en Washington. Los fiscales federales indagan si Powell mintió durante su comparecencia en el Congreso, el verano pasado, para explicar los detalles del proyecto. Esta noticia, unida a la posible intervención estadounidense en Irán, se está dejando notar en el comportamiento de los diferentes activos en los primeros compases de la semana.
Rotación sectorial y mensaje del mercado
Pero volviendo al viernes, el buen tono del mercado estuvo acompañado por una rotación sectorial significativa. Tras un breve tropiezo inicial —provocado por la decisión del Tribunal Supremo de no pronunciarse sobre los aranceles—, las bolsas estadounidenses retomaron los números verdes apoyadas en sectores más cíclicos y defensivos. El Dow Jones subió un 0,6%, mientras que el Nasdaq 100 ganó un 0,8%. Algunos valores de consumo, como Mattel o Deckers, quedaron rezagados ante la falta de claridad regulatoria, pero el mensaje general fue claro: el mercado está dispuesto a convivir con la incertidumbre siempre que el ciclo económico aguante.
Europa acompaña con un tono más constructivo
En Europa, el tono fue incluso más constructivo. Las bolsas del continente cerraron el viernes con subidas relevantes, lideradas por pesos pesados del CAC 40 como BNP Paribas, Hermès, L’Oréal y TotalEnergies. El Euro Stoxx 50 avanzó un 1,6% y el DAX alemán un 0,5%, mientras que el Ibex 35 se mantuvo prácticamente plano.
Empleo en EE.UU. y calma en la renta fija
En Estados Unidos, los datos del mercado laboral publicados reforzaron la idea de que la Reserva Federal puede permitirse la paciencia. La creación de empleo en diciembre fue modesta —50.000 nuevos puestos, frente a los 70.000 esperados—, pero la tasa de paro descendió hasta el 4,4%, su nivel más bajo desde el verano. Esta combinación ha servido para alejar, al menos por ahora, las expectativas de recortes de tipos a corto plazo. No es casualidad que el rendimiento del bono a dos años repuntara cuatro puntos básicos hasta el 3,53%, reflejando un ajuste fino en las expectativas de política monetaria.
El tramo largo de la curva, sin embargo, sigue mostrando un comportamiento más contenido. El rendimiento del bono estadounidense a diez años cerró prácticamente sin cambios, en torno al 4,17%, en un mercado que parece cómodo en modo de espera. La renta fija europea replicó ese patrón, con movimientos muy acotados en Alemania y una ligera relajación en el Reino Unido.
Emergentes, crédito y señales de alerta
Ese telón de fondo se extiende también a los mercados emergentes. Argentina superó el viernes su primera gran prueba financiera de 2026, con el pago de 4.230 millones de dólares, una operación que permitió al gobierno de Javier Milei alejar, al menos de momento, los temores de un nuevo episodio de impago. El cumplimiento del compromiso fue bien recibido por los mercados en el corto plazo, pero deja al descubierto las dificultades estructurales del país para acceder a financiación sostenible.
Bajo esa superficie relativamente tranquila, el mercado de crédito empieza a enviar señales menos cómodas. Según datos de JPMorgan, ha aumentado de forma significativa el número de bonos en la frontera entre grado de inversión y alto rendimiento. Cerca de 63.000 millones de dólares en deuda corporativa estadounidense presentan ya una combinación delicada de ratings y perspectiva negativa.
Política, empresas y materias primas
En el plano político, Donald Trump volvió a introducir un elemento de incertidumbre económica con su propuesta de limitar temporalmente los intereses de las tarjetas de crédito. Más allá de su viabilidad, el anuncio refuerza la imprevisibilidad del marco de política económica en un momento delicado para el crédito al consumo.
En el ámbito empresarial, Meta cerró acuerdos energéticos que la convierten en el mayor comprador de energía nuclear entre los grandes operadores tecnológicos. Rio Tinto y Glencore retomaron conversaciones para una posible fusión, mientras que General Motors anunció nuevos cargos por 6.000 millones de dólares ligados a su negocio de vehículos eléctricos.
En materias primas, el petróleo subió cerca de un 2%, el oro avanzó un 0,6% y la plata repunta con fuerza, actuando como termómetro de la incertidumbre financiera y geopolítica.
Una semana clave en datos macro
La semana que comienza viene cargada de referencias macroeconómicas clave. En Estados Unidos, el foco estará en el IPC de diciembre, junto a las ventas minoristas y las solicitudes de desempleo. En Europa, los datos de PIB del Reino Unido y Alemania servirán para confirmar un cierre de 2025 débil, mientras que en Asia la atención se centrará en China y en la decisión de tipos de interés del Banco de Corea, en un contexto de crecimiento sólido pero con tensiones inmobiliarias.
Buena semana.
Jorge González GómezDirector de Análisis